El Renacimiento

El Renacimiento

 por Ivorwen

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New York, 26 de Febrero de 2013
 

El video más visto en youtube, 83.427.909 visitas en solo unos días. Todo el mundo había publicado una parte o la totalidad en su facebook, o hecho algún comentario sobre él. Lo habían traducido a todos los idiomas y visualizado en todos los rincones del globo. Sin embargo, la televisión y la prensa escrita no se habían pronunciado al respecto. Pronto tendrían que hacerlo, la gente quería respuestas.

Trisha Sellers sabía que su reportaje iba a tener repercusión en el mundo, pero nunca habría imaginado la velocidad con la que esto había sucedido.

Desde inicios de diciembre estuvo persiguiendo huracanes, terremotos y una serie de catástrofes meteorológicas que habían azotado el planeta y buscando una explicación para ello. La respuesta oficial del Instituto de Meteorología y Geodinámica fue que eran “eventos aleatorios sin patrón definido ni causa aparente”. Aquello resultaba difícil de creer hasta para los desconocedores de esta ciencia.

El 21 de diciembre muchas personas ya hablaban del fin del mundo, de las teorías mayas y de cómo habían vaticinado el fin de la era del hombre. Las noticias de  todo el mundo hablaban de apocalipsis, de bunkers, de apariciones de seres sobrenaturales, de evacuaciones de aldeas, de saqueos en supermercados…

El día 1 de enero se hizo el silencio.

Su redactor jefe la había llamado al despacho. La política de la cadena había cambiado, no querían alarmar a la gente con falsos testimonios. “La humanidad necesita esperanza y buenas noticias”. Su mentor y compañeros se habían vendido, “No podemos hacer nada, esto viene desde muy arriba y no admite discusión ni comentarios”. Trisha pataleó, gritó y los acusó de vendidos lame botas, pero tan solo sirvió para que le metieran su grabadora de la suerte y una maceta un tanto destartalada en una caja de cartón. Y Wilson, el anciano empleado de  seguridad del edificio la acompañara algo apenado a la puerta del parquing.

-          Lo siento Trisha será muy triste no verte cada mañana llegar comiendo ganchitos y con ese termo de café. Esta cadena ha perdido parte de su alma.

-          No te preocupes – le contestó, la reportera metiendo sus pertenencias por las puertas traseras con más rabia que pena -  Esto no quedará así.

Su carácter temperamental y duro se vino abajo al cerrar la puerta de su Chrysler Grand Voyager. Rompió a llorar, no entendía que estaba pasando, ¿cómo no iban a poder emitirse noticias sobre los desastres naturales?  Un puñado de freaks que veían visiones no podía alarmar a un gobierno tanto como para censurar reportajes meteorológicos y veraces.  Se secó las lágrimas con la manga del jersey y asintió decidida a llegar al final de todo esto.

Fue entonces cuando se percató de la nota en el parabrisas.

“ The Black Horse Pub , 568 5TH AVE  hoy 13H”

 

 

Era un pub donde acostumbraban a televisar partidos de fútbol de todo el mundo entre otros deportes. No tenía nada que perder. Quería información, después de siete años estudiando una carrera y  habiendo ascendido desde reportera de sucesos del barrio hasta el canal 9  donde cubría ya noticias de interés nacional, todo se había ido al garete y estaba segura que su nombre habría sido vetado en cualquier periódico o canal con un mínimo de renombre. Su carrera era un cero a la izquierda.

Ese fue el inicio de la mayor aventura que jamás habría soñado.

Al llegar al bar encontró varios grupos repartidos por las mesas y dos chicos al fondo. Uno de ellos, que parecía un jugador de futbol americano hasta por el atuendo: Enorme, su bíceps era como dos muslos de Trisha, estaba devorando una Megaburguer. El otro era fibroso, atlético, de piel clara y con pelo largo recogido en una coleta, aparentaba pesar  unos ochenta kilos, bastante menos que su compañero. Este le hizo señales para que se acercara.

Habían seguido sus reportajes, sabían que había sido despedida  y acallada. No le dejaban interrumpir sus explicaciones, ni siquiera para preguntar. Ambos se compenetraban muy bien pero Tayron, el blanco de acento canadiense parecía que tenía la voz cantante. Quizás fuera porque Fox, (no quedó claro si era un mote o su nombre) pasaba más tiempo asintiendo y masticando esa enorme hamburguesa que hablando.

Eran dueños de “elportaldelaverdad” un blog de internet con más de diez mil usuarios registrados, caracterizado por publicar noticias que resolvían misterios de fraudes o asesinatos que habían quedado impunes, casi todo relacionado con temas de gobierno o altos cargos militares. Quien más o quien menos del mundillo cibernético había oído hablar de ese blog. Había leyendas urbanas sobre sus partes exclusivas para usuarios vip, sobre hackeo e incursiones en páginas gubernamentales. Ella hasta ahora pensaba que eran unos freaks obsesionados con tramas ficticias.

Ahora le hablaban de cómo el gobierno escondía noticias de fallecidos por los accidentes meteorológicos y le hablaban de cosas increíbles, como una isla surgida al Este de Japón que parecía un templo medieval, o una montaña cubierta de niebla en el norte de Europa  a la que cuya cima nadie había logrado observar, ni siquiera hackeando los satélites de espionaje.

Todo aquello parecía una película de 007 o de ciencia-ficción. Si no fuera por lo vivido habría acabado aquella pinta de Guinness y habría salido pitando de aquel bar.

 

 

Dos días después estaba recorriendo el mundo con Tayron y retransmitiendo grabaciones y testimonios de la gente con el equipo que iban transportando de país en país a lo que Fox llamaba La Madriguera. Él iría montando el video y se encargaría de que fuese publicado en multitud de  sitios, foros, páginas y redes sociales al mismo tiempo para que no pudieran ni ocultarlo ni acallarlo, o al menos ese era el plan.

País tras país recogían datos y entrevistas similares todo era grabado, analizado y enviado a Fox.

Tras un vendaval de nieve y aire frio que hizo perecer a varias personas en Noruega, vinieron una serie de temblores de tierra y el relato de unos pastores que habían visto una figura gigante vagar por el bosque, la cual había raptado a un jornalero.

Unas colegialas japonesas aseguran haber visto como una dama envuelta en luz hablaba a una compañera de clase, Midori, a la cual no habían conseguido encontrar ya que su familia y ella habían marchado lejos según decían los vecinos. Quizá con algunos familiares.

En Tokio había más leyendas como la de un hombre pájaro que vagaba por las estaciones de metro y rugidos en la noche.

Lo más alarmante de Japón lo descubrieron alquilando un helicóptero a unas millas más  al este había surgido tras los maremotos una isla pequeña la cual parecía tener templos construidos.  Hasta ese momento Trisha aun era reticente a creer la historia de Fox.  Ahora ya no dudaba de nada. Habían tomado fotografías y hecho grabaciones pero la climatología no les había dejado descender. El dinero invertido en sobornos para poder llegar había sido descomunal; el gobierno de Japón y lo que ellos llamaban su enemigo secreto les ponía la zancadilla a cada movimiento. Era como si alguien les siguiera para intentar que fracasaran, Trisha lo atribuía a su suerte. Siempre alardeaba tener mucha, pero de la mala.

Fox parecía tener una fuente ilimitada de recursos que él atribuía a sus followers del blog anónimos. Era la menor de las preocupaciones para Trisha ahora mismo. Recibían las asignaciones y transferencias y las usaban.

Acabó vomitando al ver los cadáveres en Playa del Carmen cerca de Cancún. Allí aseguraban haber visto una serpiente emplumada y con alas, tal y como describían los aztecas a una de sus divinidades.

En Grecia había terremotos casi a diario e hicieron un reportaje sobre un tiroteo al que la policía había clasificado de enajenación mental, entre saqueos e histeria colectiva por las hostilidades que había en la capital.

Siguieron erupciones volcánicas en: Kilauea (Hawai),  Popocatepetl (México), Ol Doinyo Lengai (África),  Shilveluch (Rusia), Milos (Islas Griegas), Soputan (Indonesia)…

Visitaron las ruinas y a afectados tras los terremotos en: Valdivia (chile), Arica (Perú), Sumatra (India), Granada (España)…

En todos los lugares encontraban personas que aseguraban haber visto un ser mitológico o que había acontecido algo fuera de lo normal.

Dormían en los trayectos y no había descanso. La adrenalina por cada situación les daba la  fuerza para seguir.

Lo mejor de todo, la parte más suculenta del documental seria la entrevista hecha a Pak el Monje, quien había dedicado su vida al estudio de la Tierra, geólogo por la Universidad Autónoma de Barcelona y que había publicado notables estudios. Les esperaba en Barcelona, donde Fox había organizado el encuentro en  el  más riguroso secreto. “¿De dónde habrá sacado a este tío?” se preguntaba Tayron.

Al llegar allí descubrieron que no les esperaba un señor calvo con toga naranja sino un joven de unos treinta y tantos años, con el pelo largo y rizado recogido como Tayron en una coleta. Le sobresalía parte de un símbolo que no pudieron descifrar tatuado en parte del pecho y el cuello.

Su testimonio estaba bien argumentado, tenía datos, cifras, números, gráficos y estudios. Les entrego un dosier con fotografías de monumentos, fotografías del mapa celeste, planos de alineaciones astrales de varios años atrás y la progresión acontecida entre todas las instantáneas.

Su teoría se reducía a que los mayas predijeron “El Fin de la Era del Hombre”, no que acabaría el mundo, sino que habría un renacer. Como bien les enseñaba con unos jeroglíficos que habían sido descubiertos en México y eran muy similares aunque con otros colores y formas a otros del alto Nilo, con lo cual los egipcios ya tenían indicios de este renacer.

Un renacer que iba a ser mitológico. Lo dijo literalmente, no era un adjetivo, como pensó Trisha al principio. Los planos temporales colisionarían, el regreso de los dioses del pasado era inminente. Aquí fue cuando Tayron expulsó el sorbo de cappuccino por la nariz. ¿Qué esperaban oír después de todo lo vivido?

La explicación científica era mucho más complicada pero ella se había perdido y solo escuchó palabras sueltas, planos temporales, resurgir de panteones, Serpientes Aladas, Kappas, Gigantes de hielo, Odín y Loki… sus personajes de cómics y libros favoritos de juventud parecían reales. Tuvo que salir a fumar a la puerta para recuperar la compostura. Se hacía bromas a sí misma diciendo que Dumbledore no dejaría que esto sucediera.

Después de lo visto, ¿quién podía decir que este hombre estaba loco? Trisha desde luego no.

Le enseñaron el video grabado de la nueva isla surgida en Japón. Pak solo dijo tres palabras Yomi es visible. Maravillado con lo que venía ponía en repetición una y otra vez el portátil que reproducía la grabación.

Según Pak no todo seria al unísono, habría una progresión. Los cataclismos irían en aumento, los panteones surgiendo paulatinamente. No sabía cuántos ni cómo, pero si creía, y sobre esto no tenia fuente cierta, que los Dioses estaban debilitados y necesitarían poder para quedarse en el plano presente. Si no, volverían a caer en el olvido. Necesitaban el poder de la Fe, necesitaban creyentes. Ésta es la parte que aún hacía dudar a la periodista.

Tenía su origen, según Pak,  en viejas leyendas, manuscritos mayas y pergaminos encontrados y recopilados por su antigua hermandad, visionarios y personas que habían hecho estudios sobre las mitologías y la unión y conexión entre ellas. A Trisha le dio la impresión que ya no pertenecía  a dicha hermandad por un deje melancólico en sus escuetas palabras.

Fueron a un gran local que usaba como estudio o base central. Seguro que hacía poco que debía haber sido una sala de fiestas. El cartel del pasillo de entrada citaba Sr. Lobo. Allí había paneles y paneles con fotografías y folios pinchados. Un par de portátiles colocados en la cabina de donde habría pinchado el dj.  Éste era su trabajo, al cual había dedicado, decia, más de 14 años.  Era una  sala alicatada con una enciclopedia mitológica, histórica y geológica.

Vieron fotos de personas que ellos mismos habían entrevistado, y tenía hasta escamas de una carpa que según una niña había salido del kimono de una diosa. Incluso había logrado fotografiar una montaña de hielo que con mucha imaginación se podría  decir que era un gigante. Él no era el autor de dichas fotografías, pero como Fox, parecía que Pak también tenía corresponsables en todos los templos de monjes del mundo, o eso imaginó Trisha. O también era posible que solo las buscara en internet, no se lo preguntó.

Ahora estaban los cuatro en la madriguera junto con dos ayudantes de Fox. No tan grandes como él, pero seguro que también habrían pasado como jugadores de futbol americano.  El video había sido editado y montado por todos. Las voces de Pak  y  Trisha habían explicado catástrofes y apariciones. Una música dramática acentuaba los momentos más duros. Resulto en treinta y cinco minutos de documental.

Fue publicado en cuanto Fox apretó un botón rojo diseñado por él, como en las naves espaciales,  más teatral y excéntrico que nadie. Trisha lo admiraba, en estos meses que habían trabajado juntos había pasado de un ser que devoraba una hamburguesa a un dios de la informática y la manipulación de aduanas y políticos, con una mafia de subvenciones y padrinos que le helaba las venas cuando lo pensaba. Tayron le aconsejó que no cuestionara el cómo lo hacía. Fox era un mago, ahora ella también lo sabía.

Ya no había vuelta atrás. No podría aparecer en público por un tiempo. Tendría que esperar a ver como se sucedían los acontecimientos.

Ahora el mundo sabía que los Mitos habían renacido.