El hogar de los grandes Dragones ( Historia)

Autora : Ivor 
Ilustradora : Alba Aragón

 

Muchos muchos siglos antes…

Los dragones en la antigua Atlántida eran Dioses, los cuales habían desarrollado tanto su poder sobre alguno o varios de los elementos que su cuerpo había pasado a ser parte de la naturaleza y podía camuflarse en ella y dominarla a su antojo.
Eran seres muy comprometidos el Poder y los elementos, con su conservación, con la paz y el equilibrio.
Muchos años antes que los primigenios vinieran y destruyeran la Atlántida, el afán de algunas de las facciones de Dioses por evolucionar a la humanidad y por la tecnología y el desarrollo fuese cual fuese el coste para el planeta era algo que los grandes Dragones no pudieron aceptar y lejos de querer crear conflicto con sus hermanos, los Dioses, a los que trataban como iguales decidieron usar uno de los portales activos en aquellos momentos para establecerse en otro planeta y poder mantener sus leyes naturales allí.
Atenea fue su salvaguarda, la portadora de la sabiduría y el conocimiento construyó su templo en secreto sobre el portal usado. Jamás cambio la alineación del portal y mantuvo los oricalcos  (objetos y trozos metálicos de metal estelar para mantener activo el portal) con el fin que si en algún momento  sus hermanos deseaban volver pudieran hacerlo.
Muchas grandes casas se fueron con ellos para protegerlos y para salvaguardar la vida y el Poder, Romanos, Persas, Chinos… entre otras familias. Pues todos los Dioses, dependen del Poder para su subsistencia y vitalidad y los dragones son la fuente de este poder.
La esperanza de Atenea es que ella la gran serpiente despierte algo en ellos más que lastima y puedan socorrerlos.
En los inicios de la civilización atlante los dragones ostentaron los más altos cargos y las serpientes, sus discípulas predilectas, fueron corrompidas por el Poder y su ambición las cegaba. Aun las serpientes no dominaban del todo la sabiduría los elementos cuando su aprendizaje se vio finalizado pues intentaron derrocar el reinado de Watatsumi el gran dragón de agua de la casa de Japón.
Entonces muchas de las serpes fueron exiliadas y por su condición muchos dioses han tenido prejuicios con otras serpes.  Este golpe de estado fue encabezado por Isse, los pillo por sorpresa y se apodero de todas las espadas elementales aumentando su poder hasta límites insospechados, los días de oscuridad envolvieron la  Atlántida por varios años hasta que la unión de todos los dragones elementales pudo derrotar a la gran traidora.

 

En el templo de Atenea (Zeus, Poseidón, Hades y Atenea)…

En la puerta y custodiando el ascenso al templo habían acampado los fieles a Zeus que habían abandonado el Olimpo a regañadientes a los Titanes y Cronos como líder.
Atenea descendió la escalinata de caracol concentrada en su cometido.  Arriba el resto oyeron como unos gigantescos pernos se desbloqueaban seguida un ruidoso destello azul, un sonido como acuatico.
Acto seguido una brisa de aire fresco y puro, no era  húmedo ni caluroso como estaban acostumbrados en Grecia y justo era el clima  en el exterior del templo, venía desde los túneles subterráneos bajo el templo de la Diosa. 
El mochuelo de atenea subió a avisarles de que su señora los reclamaba. A medida que descendían las escalinatas había más claridad. Rayos de sol tocaron su piel tras el último peldaño.
El portal escondido había sido de nuevo abierto. Al otro lado del arco de piedra se veía una inmensa ladera de verde césped y casas de piedra salpicadas aquí y allá, otras en las montañas y otras cerca de un gran lago.
Solo traspasar el portal  vieron a Atenea que alzaba una mano solicitando su presencia. A su derecha estaba Marte  uno de los representantes de Roma y Mitra el Dios Persa.
- Saludos hermanos- Pronunció Zeus con confianza – gracias por recibirnos, esperamos comprendan la gravedad de la situación y por qué rompimos vuestro descanso.
Mitra se mostró solemne y con una reverencia invitaba al dialogo. Marte por el contrario no pudo contenerse:
- Los abandonamos por su belicismo y su incomprensión por qué habríamos de escucharlos.
- Vos Marte Dios de la Guerra sois el menos indicado para hablar de belicismo, podemos recordar sus conquistas de antaño… - Poseidón fue en defensa de su hermano.
- ¡BASTA!-  la voz no era un grito pero penetraba, no era muy aguda ni, muy profunda no estaba al lado ni lejos pero parecía  todo al mismo tiempo.
Apep el gran dragón de tierra se dejó ver en la gran ladera. Si había estado allí antes ellos no habrían podido decirlo con seguridad. Su piel escamosa se confundía y camuflaba con la vegetación. 
En ese momento las aguas del gran lago dejaron de estar en calma enormes ondas crecían y el centro del lago parecía perderse en el interior de la tierra. De ese centro emergió un gran dragón, el más antiguo y gigantesco de todos  sus escamas parecían negra pizarra.
- Mis respetos Watatsumi- Atenea hizo una reverencia – Tu sabiduría siempre me inspira como bien sabes …
Una gran luz cruzó el firmamento cegándolos en pleno día, cuando consiguieron distinguir luces de sombrar el gran Fafnir batía sus alas observándolos. Watatsumi tomo la palabra:
- Sabemos por qué estáis aquí. Pero no combatiremos en vuestro nombre. Vinimos a esta tierra para convivir en paz y hasta Marte señor de la guerra ha equilibrado y serenado su poder aquí.
- Ella los sumirá en la oscuridad Watatsumi- Fafnir dijo provocando un golpe tan doloroso en los tímpanos de Atenea que se aferró a su báculo para no caer.
- Ellos deben aprender a convivir en paz, no podemos inmiscuirnos fue nuestra decisión. Aquí estamos en paz no pondré en peligro a nadie más y menos a nuestros protegidos debemos preservar la vida y el Poder.
Un temblor sacudió la tierra sobre la que se asentaban unas casas del norte de la ladera derrumbándolas la grieta provocada por el movimiento recorrió en cuestión de segundos, de las entrañas de la tierra una voz estridente como acero que araña la  piedra, un zumbido lejano los traspasaba:
- No tendrás paz Watatsumi… te perseguiré, te alcanzaré allá donde vayas, allá donde te escondas…
La calma volvió al paraje el zumbido había desaparecido.
- ¡La habéis traído hasta aquí habéis abierto el portal y ella nos ha localizado!  ¡Júpiter te desmenuzará! – Marte arremetía contra Zeus.
- No han sido ellos – Apep  salió en defensa de los Griegos – Isse lleva años sabiendo donde estamos no es la primera vez que oímos ese zumbido, nos ha estado vigilando y midiendo y cuando su cola ha sido lo suficientemente larga para abarcar el poder que quería ha salido a la luz.
- El emperador de Jade ya lleva tiempo advirtiendo que nuestras defensas y murallas han sido cruzadas y nosotros ignorando este hecho creyéndonos confiados por todos los años de paz-  Argumentó Mitra al gran Watatsumi.
- Parece que todos estabais esperando este momento. Sabed que estoy totalmente en contra, no pienso esperar que venga a destruir nuestro actual hogar os acompañaré pues respeto vuestra decisión aunque sé que es un error, la destrucción solo generará más destrucción. –
Watatsumi se sumergió de nuevo en el lago y entonces comenzó una gran actividad en las tierras de la ladera, soldados, carros, genios afinando sus invocaciones, guerreros elementales e invocadores formando murallas mágicas.
- Vaya pues creo que solo había que abrir la puerta aquí estaban con ganas de salir- Hades soltó una gran carcajada
Fafnir gruñó  a escasos milímetros de su oído.
- Tendré jaqueca los dos siglos siguientes, gracias.