Memorias de Yomi (Previa de Genios y Ladrones)

Una vez que uno ha comido en el hogar de Yomi es imposible volver a la tierra de los vivos. Ahí es donde algunos de los legendarios asesinos Semidioses fueron atrapados. Yomi es comparable al Hades o al infierno y es más comúnmente conocido por la retirada de Izanami a ese lugar después de su muerte. Izanagi la siguió hasta allá y a su regreso se lavó el cuerpo, creando en el proceso a Amaterasu, Susanoo, y Tsukuyomi.

Este reino de muerte parece tener continuidad geográfica con este mundo y ciertamente no puede ser concebido como un paraíso a cuál se aspiraría, ni puede ser descrito apropiadamente como un infierno en el que uno sufre las penas merecidas por los actos pasados; sino, todo difunto continúa una existencia gris y oscura en la perpetuidad a pesar de su conducta en la vida. Muchos eruditos creen que la imagen de Yomi se derivó de las tumbas japonesas antiguas en las que los cadáveres eran dejados para descomponerse durante algún tiempo. Después de la llegada del budismo, Yomi se convirtió también uno de los infiernos budistas en Japón, como Kakuri es gobernado por Enma.