Obed Marsh / Previa de "Primigenios en China"

En 1920 el joven Capitán Obed Marsh descubre una isla (Tahitil) en su viaje a China. Allí encontró una tribu de isleños, arreglándoselas para comerciar con ellos con el fin de obtener las extraordinarias joyas de aleación de oro que llevaban puestas. El Capitán Marsh sintió curiosidad por el origen de estas joyas. El jefe Walakea le respondió que les habían sido entregadas por los "dioses del mar," y que su gente podía conseguir todas las que quisiera. En una isla cercana los isleños le mostraron como practicaban sus degenerados ritos, ofreciendo sacrificios humanos a sus dioses del mar a cambio de pesca abundante, buen tiempo y las joyas de oro que los propios dioses fabricaban.
Marsh dejó las islas prometiendo regresar con más abalorios de cristal de los que gustaban a Walakea, llevando en su cofre personal oro por un valor superior al del resto del cargamento del barco. En su bolsillo llevaba varios discos de metal que le habían sido entregados por Walakea. Los "Profundos," como a veces llamaban los isleños a sus dioses, vivían por todo el mundo, y si Marsh arrojaba los discos cerca de una de sus ciudades submarinas, recitando el cántico que el jefe le había enseñado, subirían a la superficie en respuesta.

Marsh compró la vieja fábrica Waite y la convirtió en la Compañía Marsh. Allí las joyas eran fundidas, se separaban las impurezas, y se vendía el oro puro en el mercado. Para encubrir sus operaciones, Marsh compró también montones de menas de baja calidad, falsificando los archivos como fuera necesario para justificar los beneficios. La familia Marsh continuó prosperando.
En 1938 Marsh volvió a acudir a la isla de Wakalea, pero descubrió que la tribu entera había sido asesinada por una tribu vecina por el temor que despertaban. Debido a ello Marsh no obtuvo más joyas que fundir para vender, supuso el final de la Compañía Marsh.
En esa situación, la pesca no era beneficiosa, las industrías cerraban. En esa situación Obed Marsh utilizó los discos que le proporcionó Wakalea para contactar con los Profundos, consiguiendo atraer la atención de los Profundos que habitan bajo el Arrecife del Diablo sobre la ciudad de Innsmouth.
En un principio los Profundo se contentaban con comerciar oro por baratijas de caucho o cristal. Pero no tardaron en aumentar sus deseos, exigiendo sacrificios y mujeres de Innsmouth. Intentando cumplir las exigencias de los Profundos, Marsh comenzó a minar la fe de sus conciudadanos, consiguiendo que un importante número me personas volvieran la espalda a las iglesias y uniesen a la nueva iglesia Orden Esotérica de Dagón. Es esta situación comenzarón las desapariciones de personas, y los rumores de viajes de Obed Marsh al Arrecife del Diablo en plena noche.
En 1846 hubo una redada en Innsmouth y Obed Marsh así como sus fieles seguidores fueron encarcelados después de un tirotero en el Arrecife del Diablo a causa de los continuas desapariciones y los rumores de sacrificios humanos. Semanas despues los Profundo asaltaron Innsmouth liberando a los prisioneros de la carcel, y provocando importante disturbios. Al día siguiente Obed Marsh tenía el poder absoluto de Innsmouth
Obed Marsh murió en 1878, dejando tras de sí un pueblo doblegado ante el poder de la Orden Esotérica de Dagón.

Extraido de www.sectarios.org