Ouroboro El desenlace ( Historia)

Autor: Franky Lara

9 de enero de 2016
 Islandia

- Ñiñiñi, si lo que dice Naat es cierto no tenemos tiempo que perder.- Murmuró el Drobbit.
- Grrrr, confío más en la palabra de la hija de mi hermano que en la tuya, duendecillo. -Ladró Valí.
- Vosotros dos, parad, no quiero mas discusiones.- Zanjó Hela. - Yo también confío mas en mi sobrina que en todos vosotros, pero lo importante es llegar hasta nuestro hermano antes de que sea tarde y creo que conozco la manera, volvamos al puerto.
-Ñiñiñiñi, otra vez en barco? Aborrezco los barcos, ademas tardaremos una eternidad en llegar a Jamaica, contando que encontremos a alguien que nos lleve.- Por una vez tanto Valí como Sleipnir parecían estar de acuerdo con El Drobbit.
- Nos dirigiremos a Haití, necesitaremos toda la ayuda posible si Isse tiene sometido a nuestro hermano, en cuanto al transporte no será problema, os suena el nombre de Willem van der Decken?- Sonrío enigmática Hela.

 19 de enero de 2016
 Haití

-No, no podemos hacer nada. - La respuesta de Papa Legba sorprendió a Hela. - Nos fortificaremos en La Española y confiaremos en que los ratidos sean capaces de defender Jamaica.
- Si Jamaica cae, caerá todo el caribe incluido Haití, debemos detener los planes de Isse. - Imploro por ultima vez Hela.
-La decisión esta tomada. - Sentenció Madame Briggite. -Podéis permanecer en estas costas bajo nuestra protección o partir solos hacia el olvido.

 Hecha una furia abandonó Hela la mansión colonial, malditos dioses Vodoo, no se daban cuenta de lo que estaba en juego, estaban tan cerca de su objetivo y sin embargo se les iba a escapar de las manos por la tozudez y la arrogancia de las Loas, todo se había torcido en el ultimo momento, las nagas se estaban apoderando de todo el mar del Caribe, habían arrasado varias islas en su paso hasta Haití, el ultimo bastión de defensa era Jamaica pero su guarnición de ratidos no seria rival contra las tropas de Isse, solo una defensa conjunta les proporcionaria el tiempo necesario para desencantar a Fenrir y completar su misión. La rabia y la frustración se iban apoderando de Hela a medida que se acercaba al puerto, tan llena de ira que no se percató del enorme mulato que le salia al paso hasta que prácticamente lo tubo encima.
 - Mis disculpas "ma chérie". Parecéis una dama en apuros, puedo seros de ayuda?- Dijo el mulato con marcado acento francés.
 - Eso depende, dispones de un ejercito que prestarme?- Las palabras de Hela cargadas de sarcasmo no provocaron mas que una sonrisa en el mestizo.
 - Tengo un ejercito "oui", pero como os habrán informado, el panteón Vodoo no se inmiscuirá en esta guerra.- El mulato mantenía su radiante sonrisa mientras hablaba.
-Entonces no puedes ayudarme, así que no me hagas perder mas el tiempo.- La paciencia de la diosa nórdica estaba llegando a su fin.
 - "Au contraire", Agaou no puede prestaros su ejército, pero puede ayudaros a conseguir otro.- Sonrío el dios haitiano.- Seguime "s'il vous plaît".

 Horas después, ya de madrugada, embarcaba la diosa nórdica con una sonrisa pintada en la cara.

- Capitán van der Decken, que la tripulación se prepare, partimos al alba.- Ordenó Hela.
- A la orden mi señora.- Saludo el capitán del Holandés Errante.- Ya habéis oído atajo de holgazanes a trabajar.
- Ñiñiñi, llegas contenta, aunque muy tarde.- Puntualizó El Drobbit.- Conseguiste el apoyo de los haitianos?
- De los Loas? No.- Contestó de buen humor.- Pero tenemos el ejercito de una diosa Griega.- Finalizó Hela entrando en su camarote.

 Al Amanecer el Holandés Errante zarpó de Puerto Príncipe mientras el fuego se extendía por las almenarás de Jamaica.

 

~~Jamaica
 20 de enero de 2016

 Tras la caída de la puerta y la embestida inicial de Fenrir, las defensas se vinieron abajo, los ratidos caían como el trigo bajo la guadaña, superados en numero y atacados por todos los frentes, eran conscientes que su fin era inminente, tan solo mantenían la esperanza de poder cobrarse otra muerte antes de que llegase la suya propia. Grim'a'gor ya no gritaba órdenes, tan solo danzaba enloquecido decapitando serpientes, que cada uno muriese a su manera, una naga consiguió herirle en la pierna antes de morir partida en dos, el pelaje del general ratido se había teñido de rojo tras los innumerables  cortes recibidos, este no seria el definitivo, continuo fintando y golpeando hasta que sono el primer cañonazo, sus atacantes, sorprendidos por la detonación perecieron bajo su acero, libre de enemigos por un segundo, trepo a lo alto de la muralla para ver que sucedía.
 Un solitario barco, con la Jolly Rogers ondeando al viento, disparó un segundo cañonazo contra la playa causando estragos entre las nagas, una vez tomada la referencia descargó toda la salva de cánones de proa, provocando la muerte y la confusión entre las hijas de Kadru. A su vez una treintena de navíos emergieron de las aguas con sus banderas pirata izadas y sus cañones preparados.

-A mi la guardia! Replegaos todos en la muralla norte.- Ordenó Grim'a'gor a sus tropas, quizás hoy no seria su ultimo día al fin y al cabo.

 Bajo el tronar de los cañones un centenar de lanchas cargadas de corsarios se abría paso hasta la costa, a su cabeza Hela galopaba sobre las aguas a lomos de Sleipnir, las nagas se aferraban a los remos e intentaban volcar las barcas, los marineros respondían con fuego de mosquete y golpes de machete, el mar se cubrió rápidamente de cadáveres pero la mayoría de botes consiguió llegar a la playa y los piratas iniciaron el asalto. Valí fue el primero en saltar a tierra y encaminarse a las ruinas de Port Royal, seguido de Hella, Sleipnir y El Drobbit se abrieron camino hasta lo alto de la muralla norte.

 El frenesí de sangre nublaba la visión de Fenrir, el control de Isse era muy débil en este estado y como para demostrárselo destrozaba con sus fauces y sus garras alguna naga que cometiese la imprudencia de acercársele demasiado, subió de un salto a la muralla y observó la escena, el general ratido y una docena de sus alimañas se debatían entre la vida y la muerte mientras protegían el cuerpo malherido de un zorro de siete colas del ataque de medio centenar de víboras. Durante un segundo se pregunto que preferiría devorar primero, estaba hastiado del sabor de las ratas y las serpientes y el kitsune parecía apetitoso. En ese momento aparecieron sus medio hermanos, la diosa Hela montada sobre el caballo de ocho patas Sleipnir, con su hermano Valí convertido en lobo y un pequeño ser de piel blanca y ropajes oscuros que portaba en su mano derecha unas cadenas, las entrañas de su hermano Narfi convertidas en metal, y en su mano izquierda sostenía un colgante que le resultaba familiar, era un Ouroboro, una serpiente que se enroscaba sobre si misma para acabar devorándose la cola.

- Ñiñiñi, reconoces este amuleto?- Dijo el hombrecillo.- Un juramento te ata a él, lo recuerdas? Su poder te libera de cualquier atadura y te obliga ha responder con sinceridad y libremente.- El Drobbit alzó el Ouroboro frente a Fenrir y preguntó.- Cumplirás tu promesa?
- Cumpliré lo prometido.- Aulló Fenrir por fin libre del todo del control de Isse.

 Una mueca de dolor apareció en el rostro del Drobbit al mismo tiempo que un puñal atravesaba su pecho.

-Ñeñeñe, has fracasado hermano.- Susurró al oído de El Drobbit su gemelo de piel azabache, mientras liberaba el puñal y le arrebataba el colgante.
-Ñi.. ñi.. ñi, no estes.. tan.. seguro.- Dijo el hombrecillo con una sonrisa antes de morir.

 El Ouroboro comenzó a girar y ha desenroscarse en la negra mano de El Antidrobbit, el hombrecillo intento sacudirse el amuleto, pero la serpiente había comenzado ha enroscarse en su muñeca y ha trepar por su antebrazo a medida que aumentaba de tamaño, en cuestión de segundos el Ouroboro se convirtió en una gran serpiente que primero atrapó, luego aplastó y finalmente devoró a El Antidrobbit, continuo creciendo y creciendo y deborando las nagas que se enfrentaban a los ratidos hasta que huyeron despavoridas. Finalmente, se dirigió hacia sus hermanos, siseó y se dio la vuelta adentrándose en el mar para continuar creciendo y creciendo.

 Desde el castillo de proa de uno de los barcos, el capitán Davy Jones y la diosa griega observaban la escena, la gran serpiente Jörmundgander se sumergía en el Caribe mientras las hijas de Kadru huían derrotadas.

- Ha sido una gloriosa batalla, lastima no haber participado en el combate terrestre.- Se lamentó el capitán.
- Aun no es tu momento Davy Jones, aun no es tu momento.- Le consoló con su melosa y seductora voz la diosa Calipso.

 Svartalheim
 21 de enero de 2016

 La oscuridad de la taberna era inusual incluso para un antro como aquel, el hollín y el moho se habían adueñado del color de las paredes y una gruesa capa de polvo cubría todo lo demás, la cervecería estaba tan alejada del mundo como el mundo de ella, pues apenas nadie sabia de su existencia y los que la conocían habían aprendido a no frecuentarla, no estaba cerca de ningún camino, ni era sitio de paso a ningún lugar, ni viajeros despistados ni comerciantes perdidos la habrían encontrado de casualidad. Aun así el Drobiotik permanecía abierto, y en su interior un solitario parroquiano se sentaba en la mesa mas alejada de la lumbre. Era un hombre alto y esbelto, cubierto por una gruesa capa de viaje de color verde oscuro rematada en una capucha, descansaba perezosamente sobre una silla mientras agitaba un brebaje de tonos rosados y verdes, frente a él otro brebaje de un tono marrón y un taburete vacío.

 - Lo conseguiste amigo, lo conseguiste.- Dijo mientras se ponia en pie y vaciaba el contenido de las dos copas de un trago cada uno.- Que comience el Ragnarock.- Susurro Loki con una sonrisa al abandonar la taberna.