Simbad (Previa de Genios y Ladrones)

Después de gastar toda la riqueza que le dejó su padre, Simbad se embarca para buscar fortuna. En su primer viaje se establece en una isla, que resulta ser una gigantesca ballena, en la que los árboles han echado raíces a causa del largo tiempo que ha estado durmiendo en la superficie del mar. La ballena despierta y se sumerge en las profundidades y el buque zarpa sin Simbad. Un barril enviado, "por la gracia de Alá", le da la oportunidad de salvarse para llegar a una isla. En donde se lava y en donde, un rey amigo suyo, le nombra capitán de puerto. Un día, su propio buque atraca en su puerto y recupera sus bienes -todavía en el mismo-. El rey le da un rico presente y regresa a Bagdad, donde reanuda la vida de facilidad y placer. Con el fin de su primer relato, el marino Simbad le regala al cargador Simbad un centenar de piezas de oro y se compromete a darle más, al día siguiente, si vuelve para escuchar su segundo viaje. Simbad, el porteador, vuelve, intrigado con las aventuras y por necesidad.