Traición Olímpica (Historia)

 Traición Olímpica 

de Javi Góngora

Ilustración : Leonardo Paciarotti

Actualidad, isla de Annesbrook, Nueva Zelanda:
 
Dejó el paraguas mojado, entró en casa y se quitó la chaqueta. Siendo el dios de los mares, llevar paraguas bajo la lluvia le agobiaba. No conseguía acostumbrarse a actuar como un humano pese a que hacía ya tiempo que había emigrado a Annesbrook, las antípodas de su tierra, para separar su camino del de su hermano Zeus. Y aunque la casa era todo un lujo para un ser humano, él echaba de menos las comodidades de vivir con los dioses
 
Se sentó en la silla de madera a descansar del largo paseo que había tomado. Bajo el duro cuerpo de Poseidón se ocultaba una mente atormentada. A cada instante se cuestionaba de todas las decisiones tomadas los últimos meses. Pensaba en si había hecho bien regalando el libro a Trisha Sellers, en la reunión de dioses y en si había actuado correctamente al no impedir la decisión de su hermano de ir a la reunión. <<Maldito Zeus, siempre actuando por su cuenta>> pensó.
 
Pasaron varias horas, como cada día, ocupando su mente en los mismos asuntos, hasta que por agotamiento al final se durmió.
 
Mientras dormía, Poseidón volvió a tener el mismo sueño extraño de siempre desde que habló con su hermano y le contó lo sucedido en la reunión. Antes de eso, soñaba con su hermano, que decaído arrastraba a todos los dioses griegos al olvido a favor de las demás mitologías. No obstante, esta vez el sueño era más aterrador. Vio un lugar que le resultaba familiar <<la Atlántida parece>>, pero estaba infestada de unos seres espantosos, que realizaban canticos de guerra y proferían amenazas de destruir en la tierra en nombre de una tal R'lyeh.
 
Cuando despertó, tenía la boca seca de tanto dormir. No obstante, seguía igual de cansado que antes. Cuando abrió los ojos, Poseidón vio a Loki sentado en una silla de madera que cojeaba en la otra punta de la habitación
 
-¿Qué haces aquí? -preguntó Poseidón. -¿Cómo has llegado y como has sabido donde me encontraba?
 
-La pregunta no es la correcta, viejo. La cosa es porque estoy aquí y en qué te puedo ayudar.
-contestó Loki vacilante.
 
-Vuelve a llamarme viejo y te atravieso el gaznate antes de que parpadees.
 
Se levantó y cogió el tridente brillante colgado de la pared situada detrás de su silla. A simple vista parecía el tridente de un meticuloso coleccionista de armas, pero cuando Poseidón lo cogía adquiría un brillo que mostraba la naturaleza divina del arma.
 
-Tranquilo, no era mi intención ofenderte. - se apresuró a contestar Loki mientras caminaba hacia atrás intentando distanciarse de la deidad helena. -¿De verdad no quieres saber a qué he venido?
 
-Tus asuntos no me causan ningún interés, pequeño. <<Si se ha tomado la molestia de venir hasta aquí es que trama alguna cosa, pero ahora va a cantar por las buenas o por las malas>> Pero ahora que estas aquí explícame que se ha decidido en la reunión –Poseidón sabía la versión de Zeus, pero le interesaba saber que le podía ofrecer la versión de Loki.
 
-¿Reunión? ¿Qué reunión? - preguntó Loki.
 
El dios griego miró con desconfianza al pequeño dios nórdico. <<Esta pregunta no me la ha hecho en balde. Hay algo que me esconde y debo sonsacárselo. Zeus no me lo contó todo. >> pensó Poseidón. Sabía muy bien que detrás de las palabras que decía Loki, se escondía un segundo significado. Y tal vez otra reunión de la que no tenía conocimiento.
 
-La reunión de dioses, ¿qué reunión va a ser sino?
 
Loki estuvo durante casi una hora explicando los detalles de la reunión: las visiones sobre el ataque primigenio, los recuerdos que iban consiguiendo, la alianza que se había establecido para combatirlos...
 
-¿Así que los primigenios están de vuelta y cinco de las grandes familias se han aliado para combatirlos? <<Esto ya lo sabía. >>
 
Pese a que ya sabía que familias habían asistido a la reunión, le preocupaba que el padre hindú Brahma y el padre celta Daghda se alzaran de su letargo y no estuviesen de acuerdo con la alianza. O mucho peor, que ya estuvieran despiertos y tramando alguna cosa.
 
-Y entre otras cosas, tu hermano se ha erigido como líder griego en esta alianza... -Loki siguió hurgando en la atormentada mente de Poseidón.
 
-No me extraña, Zeus siempre ha tenido un afán de protagonismo importante. Y muy pocas veces le ha importado lo que pensáramos los demás. –admitió el dios de los mares.
 
-A parte, lo he visto reunirse con Amaterasu a solas. Quiere recuperar todos los objetos de metal estelar para ponerlos en disposición de las demás mitologías. Quiere aliarse con Amaterasu y Ra para quitaros de en medio a todos los dioses griegos que no le secundasteis. –mintió Loki <<Está cediendo con mayor facilidad de lo que esperaba. Un poco más y tendré al dios de los mares bajo mi control>> Loki sonrió pícaramente-
 
Poseidón se quedó pensativo un rato. <<Mi hermano, mi propio hermano, ¿va a traicionarme?>> No le encontraba el sentido, pero sabía que Zeus siempre había sido muy orgulloso. <<Desde que se separó de Hera se ha mostrado muy débil y tal vez, de esta manera, quiera volver a mostrar a todos los dioses la fortaleza de antaño>>
 
-En el caso que todo esto sea cierto, ¿cuál es tu proposición para evitarlo? -Preguntó a Loki.
-¿Cómo quieres frenar el avance de mi hermano? Aun en sus momentos más bajos desde hace siglos, sigue pudiendo fulminarte con un chasquido de dedos.
 
En ese momento, Loki se dio cuenta que era el momento de dejar caer el anzuelo final. -¿Te he hablado de la otra reunión?
 
-¿La otra reunión? -Pregunto  Poseidón <<Lo sabía. Sabía que había algo escondido>> -¿Quien participa en esta otra reunión?
 
-Si tienes tanto interés te lo contaré. -Loki se hizo un poco de rogar. -Mientras Amaterasu nos convocaba para una reunión de dioses, una nueva organización llamada La Orden ha estado convocando una reunión con los demonios de todas las mitologías. Hades, tu hermano traidor, incluido.
 
-¿Estás sugiriendo que me alíe contra aquellos que juramos destruir, incluido el traidor de mi hermano? - el dios de los mares volvía a enfadarse -Jamás prestaré ayuda a Hades.
 
-No hace falta que le ayudes para siempre... Rebélate contra Zeus, arrebátale el poder del trueno y su lugar como rey del Olimpo y después derrota a Hades.
 
Al sentir estas palabras, Poseidón empezó a sentir un nudo en el estómago y se hizo el silencio. Ayudar al hermano que le había traicionado para traicionar a su otro hermano le parecía una locura, pero una locura factible. Sabía que una vez siendo el referente como dios griego más poderoso podría conseguir doblegar a Hades y hacerse con su poder de invisibilidad. Loki volvió a intervenir:
 
-Pero para conseguir esto, antes debemos recuperar el libro de los metales que tu entregaste a... ¿Cómo se llamaba la chica? ¿Triza? ¿Tresa?
 
-¿Pero cómo…? -Poseidón se sorprendió de que estuviera tan informado, pero tardo poco en recordar con quien estaba hablando. -su nombre es Trisha, Trisha Sellers. Me da igual que sepas de su existencia y la del libro, pero no arriesgare su vida.
 
-No te pido que la mates, simplemente que recuperes lo que es tuyo antes de que tu hermano o cualquier otro dios se haga con el... Con el poder de ese manual podremos allanar el camino de tu triunfal regreso -contestó Loki, sabiendo que si conseguía ese libro podría conseguir una fuente de inmenso poder.
 
Poseidón, dejado llevar por la idea de Loki, aceptó el plan.
 
-Acepto recuperar el libro. -dijo Poseidón tras meditar unos segundos el camino que tomaba el plan. -pero no sin antes asegurarme que tenemos un plan y que ella no va a sufrir daños.
 
-Me encanta hacer planes contigo, Poseidón. -dijo Loki mientras buscaba un sobre en el bolsillo interior la chaqueta. -este sobre esta hechizado y se abrirá cuando llegue el momento. Ahí encontrarás dónde y cuándo nos volveremos a ver. Y una última cosa. Acuérdate de este nombre: Engwar. Te resultará de ayuda.
 
En ese momento, Loki pasó por detrás de la silla donde reposaba Poseidón. Cuando el dios del mar se giró para contestarle, el dios nórdico ya había desaparecido.